20 de abril de 2026

Cae el primer gabinete de la derecha radical en Países Bajos tras 11 meses de gobierno

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La Haya, Países Bajos – El gobierno neerlandés liderado por la derecha radical ha colapsado tras 11 meses en el poder, luego de que Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad (PVV), retirara su apoyo a la coalición y obligara a la dimisión de los cinco ministros de su partido.

Un gobierno marcado por la inestabilidad

Desde su formación en julio de 2024, la coalición conformada por el PVV, los liberales del VVD, los democristianos del NSC y el partido de los granjeros BBB enfrentó dificultades internas. Las negociaciones para formar el gabinete tomaron más de siete meses, y desde el inicio hubo tensiones que amenazaban con su disolución.

El detonante final fue la propuesta de Wilders de endurecer la política de asilo, incluyendo el cierre de fronteras y el despliegue del Ejército para vigilar el ingreso de solicitantes de asilo. Aunque sus socios expresaron respaldo parcial, Wilders consideró insuficiente el apoyo y oficializó la salida del PVV de la coalición.

Reacciones y consecuencias

El primer ministro en funciones, Dick Schoof, lamentó la caída del gabinete, calificándola de «innecesaria e irresponsable», y aseguró que continuará en el cargo para gestionar los asuntos esenciales del país hasta las próximas elecciones.

Por su parte, la oposición no mostró sorpresa ante la crisis, señalando que la alianza con Wilders siempre fue inestable y difícil de sostener. Desde los sindicatos, se ha calificado la caída del gobierno como «una buena noticia», argumentando que la administración no logró avances significativos en su gestión.

Próximos pasos

El rey Guillermo Alejandro ha aceptado la dimisión de los ministros del PVV y ha solicitado al resto del gabinete que continúe en funciones hasta que se convoquen nuevas elecciones. Mientras tanto, Wilders ha declarado su intención de competir nuevamente por el liderazgo del país en los próximos comicios.

La caída de este gobierno marca un nuevo capítulo en la política neerlandesa, dejando incertidumbre sobre el futuro de la derecha radical en el país.