Brasil responde con indignación a aranceles del 50% impuestos por Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles del 50% a todas las importaciones brasileñas a partir del 1.º de agosto, medida que ha generado una ola de indignación política, económica y social en Brasil. Según Trump, la decisión responde al juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, a quien considera víctima de una persecución política por parte del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Desde su plataforma Truth Social, Trump calificó el proceso judicial como una “caza de brujas” y exigió que se “deje en paz a Bolsonaro”. En respuesta, Lula reafirmó que Brasil es un país soberano y anunció represalias comerciales bajo la Ley de Reciprocidad Económica.
La medida fue condenada por sectores oficialistas y opositores brasileños, que la consideran una interferencia directa en los asuntos internos del país y una amenaza al comercio bilateral. Analistas advierten sobre una posible escalada hacia una guerra comercial entre dos de las mayores economías de América Latina.
Protestas en São Paulo
Miles de ciudadanos se manifestaron en el centro de São Paulo para rechazar la decisión de Trump. La jornada, inicialmente convocada para exigir impuestos a las grandes fortunas, se transformó en una protesta contra la política comercial estadounidense.
Los manifestantes portaron pancartas con frases como “Brasil es soberano” y “Trump, enemigo del pueblo”, además de críticas directas a Bolsonaro, quien enfrenta un juicio por su presunta participación en un intento de golpe de Estado en enero de 2023.
Lula reiteró que la independencia del sistema judicial brasileño no está sujeta a presiones externas, y convocó a su gabinete para evaluar medidas de respuesta.
