25 de febrero de 2024

México elige al mayor número de gobernadoras de su historia

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Al menos cuatro mujeres conquistan los Estados de Colima, Tlaxcala, Guerrero y Chihuahua y transforman el mapa estatal tradicionalmente liderado por hombres

El país ha elegido este domingo al mayor número de gobernadoras de su historia. A falta de que se cierren los conteos oficiales, la foto de los mandatarios, tradicionalmente hombres, al frente de uno de los cargos ejecutivos con más poder después del presidente está a punto de cambiar para siempre. Al menos cuatro de los 15 Estados estarán representados por una mujer: Colima, Tlaxcala, Guerrero y Chihuahua. Hasta ahora solo dos habían coincidido en una legislatura en ese puesto: Claudia Sheinbaum, de Morena, jefa de Gobierno de la capital; y Claudia Pavlovich, del PRI, en Sonora, que este domingo renovó gubernatura. Décadas de lucha feminista por garantizar sus derechos políticos ha llevado al país a unos resultados que han revolucionado el tablero político y sientan un precedente de cara a los comicios presidenciales de 2024.

La candidata de Morena por Colima, Indira Vizcaíno, ha sido una de las primeras aspirantes en anunciarse como ganadora. La victoria de Vizcaíno supone además la ruptura del Estado con el PRI, partido que había gobernado la entidad durante casi un siglo. “Es un día histórico, no solo inauguramos la alternancia política sino que además sea una mujer la que lo haga. Es dramático que en 93 años solo hayamos tenido dos mujeres gobernadoras electas, pero también es una gran oportunidad”, señala Vizcaíno a EL PAÍS, poco después de conocer los resultados preliminares que le daban el triunfo. “Teníamos un precedente de hace 40 años en Colima, con Griselda Álvarez. Pero se trata de la primera vez que se logra por una vía absolutamente democrática. Recordemos que antes, con un partido único [el PRI] las vías eran completamente distintas”, explica Vizcaíno.

Lorena Cuéllar, también de Morena, ha aventajado a su rival Anabell Ávalos, candidata de la coalición Unidos por Tlaxcala (PRI, PAN, PRD y partidos locales) por la gubernatura de Tlaxcala. El Estado contaba con una gran participación de mujeres, seis candidatas fuertes frente a un hombre. “Muchas gracias a todas y todos por su apoyo y confianza, una nueva historia de progreso y bienestar comienza en nuestro Estado”, ha declarado Cuéllar ya entrada la madrugada, con una proyección de victoria del 50% de los votos. El triunfo de Cuéllar supone también un avance territorial para el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, que conquista un Estado gobernado por el PRI durante 10 años consecutivos.

La posible victoria de Evelyn Salgado (Morena) en Guerrero es una de las más polémicas, pues llegó a ser candidata después de que el Instituto Nacional Electoral (INE) inhabilitara a su padre, Félix Salgado Macedonio, por no haber justificado unos gastos de precampaña, aunque previamente había sido denunciado por violación. La oposición centró su campaña en que el que gobernaría realmente la entidad sería él, por tanto la representación femenina en la entidad quedaba cuestionada.

Unas horas antes de que empezara el conteo rápido, la candidata de la coalición Va por México (PRI, PAN y PRD) en Chihuahua, Maru Campos, daba por concluida una contienda en la que se autoproclamaba como la primera mujer en gobernar esta entidad del norte del país. “Hemos logrado una victoria irreversible”, señalaba Campos. Exalcaldesa de la capital del Estado, reelegida hace tres años por una amplia mayoría, sobre Campos pesaba desde principios de abril la imputación de un juez estatal por haber recibido sobornos de más de 10 millones de pesos del exgobernador César Duarte, encarcelado en EE UU bajo cargos de corrupción y malversación de fondos públicos. Las acusaciones sacudieron su campaña, pero las proyecciones apuntan a que no han logrado tumbarla.

Para entender cómo México ha llegado a tener el mayor número de candidaturas mujeres de su historia política es necesario remontarse a 1953. En ese año, las mujeres logran el derecho al voto y a ser elegidas a un cargo de elección popular. Pero no fue hasta 1996 que comenzó a regularse esta medida en el plano local. Y aunque desde entonces ha habido algunos ejemplos —nueve mujeres han obtenido el cargo de gobernadora (dos de ellas interinas, sustitutas de otros hombres)— estas eran conocidas como “mujeres símbolo” colocadas por los partidos, pero no existía una obligación de incluir en sus boletas candidatas a puestos ejecutivos.


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