San Juan habló y el Presidente escuchó
San Juan no es Cotuí: imponer explotación loma Romero hubiese podido encender la mecha
Por: Rosanna Barrera.
Sin consenso nacional y especialmente sin el respaldo del pueblo de San Juan, el proyecto minero Romero amenazaba con detonar un conflicto social de alto riesgo, en violación del espíritu de la Ley 64-00 de Medio Ambiente.
En San Juan de la Maguana no se estaba discutiendo únicamente un proyecto minero. Lo que estaba en juego era algo más profundo: la relación entre el Estado, el territorio y una población que exige ser parte de las decisiones que afectan su futuro.
Y en este caso, el desenlace marca la ruta: «el presidente escuchó».
Escuchó al país y su sentir ciudadano y en especial escuchó al pueblo de San Juan.
«Porque gobernar también es saber detenerse a tiempo».
La Ley 64-00: el punto clave
La Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales (64-00) establece un principio fundamental:
Los proyectos de alto impacto ambiental y social deben contar con la participación y el consentimiento de las comunidades involucradas.
No se trata solo de estudios técnicos.
Se trata de legitimidad social.
Y en este caso, esa legitimidad no existía.
El rechazo al proyecto de explotación minera fue claro, amplio y contundente.
Cotuí como advertencia
El referente más cercano siempre fue Cotuí. Durante años, comunidades han denunciado:
contaminación del agua, problemas de salud, desplazamientos,
deterioro ambiental.
La promesa de desarrollo no se tradujo en bienestar proporcional. Esa es una experiencia que tiene un peso social de deterioro local a la vista de todo el país.
Minería en RD: mucho oro, poco retorno social
La historia de la minera en República Dominicana ha dejado tragos amargos:
Territorios ricos en recursos, continúan enfrentando:
. Precariedad
. Limitaciones en servicios básicos
. Afectaciones ambientales.
La riqueza se extrae.
Pero no siempre se traduce en desarrollo local.
El espejo global: África
El patrón no es exclusivo del país.
En múltiples regiones de África, territorios con enorme riqueza minera enfrentan:
pobreza estructural
desigualdad persistente
conflictos sociales
degradación ambiental
La contradicción es evidente: abundancia de recursos, escasez de bienestar.
Porque lo que se debatía en San Juan no era solo una mina, sino un modelo de desarrollo golpista ya impuesto en muchos paises.
La protesta: una señal inequívoca
Esa movilización en San Juan de la Maguana marcó un punto de inflexión.
Miles de ciudadanos se manifestaron bajo la consigna: “agua sí, oro no”.
Fue una expresión clara de voluntad popular. En democracia, esa voz impactó.
Cuando una comunidad se expresa de forma tan contundente, ignorarla no es una opción viable sin generar consecuencias mayores.
Cronología del proyecto Romero: decisiones acumuladas.
El proyecto no surgió de la nada ni pertenece a una sola gestión presidencial, Ahí han bailado todos los gobiernos desde el año 2000 en adelante! Cito:
2002–2004: permisos iniciales
2008–2012: ampliaciones
2012–2016: avances institucionales
2015: aprobación ambiental condicionada
2016–2020: estancamiento
2020–2024: reactivación
2024–2026: fase decisiva con protesta social masiva.
Loma Romero, es un proyecto heredado.
Pero la decisión final correspondía a la presente gestión
El presidente y el momento de decidir
En este contexto, la decisión de detener el proyecto adquiere un peso político significativo.
Porque no se trataba solo de viabilidad técnica o económica.
Se trataba de gobernabilidad.
El país estaba ante una posible escalada de tensión social innecesaria.
Y aquí es donde corresponde decirlo con claridad:
«El presidente hizo lo correcto».
Escuchar al pueblo no es debilidad.
Es liderazgo.
Evitar un conflicto mayor, respetar el sentir ciudadano y alinearse con el espíritu de la Ley 64-00 es, en sí mismo, un acto de responsabilidad de Estado.
El rol de la experiencia
Las dudas de la población no surgieron de la nada.
Se construyen sobre experiencias previas:
. Locales, como Cotuí.
. Internacionales, como múltiples casos en África.
La historia enseña.
Y en temas ambientales, la memoria colectiva pesa más que cualquier campaña.
Medios, narrativas y credibilidad en entredicho
En medio del conflicto, algunos comunicadores y figuras mediáticas se alinearon con el discurso promovido durante el -mediatour- impulsado por el CEO de GoldQuest.
Hoy, con el desenlace ya definido, surge una pregunta inevitable:
¿Dónde queda la credibilidad?
¿Dónde queda la responsabilidad frente a la opinión pública?
Porque cuando una narrativa resulta tan evidentemente desconectada del sentir popular, la sociedad lo percibe.
Y en este caso, para muchos, fue más que evidente.
Porque lo que está a la vista, no necesita espejuelos.
El fondo del asunto
Sin consenso social, sin confianza y con antecedentes mineros preocupantes, el proyecto Romero no tenía condiciones para avanzar sin generar conflicto.
No era solo una discusión técnica.
Era una cuestión de legitimidad.
Concluimos que lo
ocurrido en San Juan de la Maguana deja varias lecciones claras:
El pueblo tiene voz, y cuando se une, esa voz pesa.
La ley no es solo un instrumento jurídico, es un marco de legitimidad.
El desarrollo no puede imponerse sin consenso
Y gobernar también implica saber cuándo no avanzar.
Cuando un pueblo se levanta de forma firme y organizada, marca el rumbo. En este caso, también logró algo importante: evitar un conflicto que hubiese podido escalar. Pero queda una pregunta pendiente: saber, ¿Quiénes son los inversionistas dominicanos detrás del proyecto Romero? El país debe saberlo.
rosannabarrera0207@hotmail.com
